La importancia del voto nulo

El artículo de Alfredo Quintanilla (El fantasma del voto nulo – SER.PE) nos advierte que, en esta segunda vuelta, el voto nulo o viciado será un nuevo actor en las elecciones del 9 de diciembre en las 15 regiones donde se realizará la segunda vuelta electoral.

La razón es simple: “La gente, harta de la corrupción y de la ineptitud y mediocridad de varios de los candidatos, está anunciando que va a viciar su voto el 9 de diciembre y eso se está reflejando en algunas encuestas locales”. Tal es la indignación de ver candidatos sin propuestas claras que la intención del voto nulo en Tacna superó el 40% del electorado; Cusco, 24%; Madre de Dios y Tumbes, 24.7% o Cajamarca 23.5%.

¿Se trata de un voto “irresponsable” como algunos candidatos pretenden hacernos creer? No. En principio es legal y, si hablamos de un voto libre, voluntario y de conciencia, pues no tenemos que vernos obligados a votar por el mal menor. El especialista en temas electorales, Fernando Tuesta (Jefe de la ONPE entre el 2000 y 2004) refiere que, a diferencia de los votos alineados con algún candidato o movimiento político, el voto nulo es "más analítica y política, pero carece de importancia al momento del cálculo. Solo en caso que los votos nulos y blancos sea superior a los dos tercios del total de votos, la elección se anula".

¿Viciar el voto impide participar en los espacios de vigilancia y participación ciudadana? Tampoco. No nos deslegitima ni impide. Al contrario, con mayor razón, ante la crítica al gobierno de turno, nos da elementos y razones para ejercer control social sobre aquello que advertimos con anticipación: la corrupción y el tráfico de intereses.

¿El voto viciado favorece al que va primero? Es otra de las falacias que los acostumbrados candidatos tratan de hacernos creer. El voto nulo o viciado es un voto válido, es relevante y que incomoda a los candidatos. En principio, no favorece a ninguno porque no se toma en cuenta en el conteo final; salvo que, junto a los votos blancos supere los 2/3 (66.7%), contrariamente "perjudica" a los candidatos por cuanto deberán esforzarse más para conseguir votos.

¿Entonces cuál es la importancia de este voto?
Este voto es estratégico porque los candidatos tendrían que esforzarse más para convencer no solo a los indecisos, sino, además, a quienes no les creen nada. Pero para evitarse ese trabajo, deslizan el cuento de “voto irresponsable”.

Es importante porque es el resultado de un análisis sobre las propuestas (o mas bien, ideas sueltas) que los candidatos recitaron en cuanto debate o mitin existió. Propuestas que, como se ha demostrado y contrastado con la realidad, no tienen mayor análisis ni sustento. Lo cual nos lleva a concluir que gane quien gane, será una gestión para el olvido.
Es importante, analítico y ético porque de esta manera deslindamos con las actitudes delincuenciales que simpatizantes y dirigentes de ambos grupos nos han mostrado en estas campañas: patadas, golpes, insultos, atentados, etc.

Además, lo que los candidatos no quieren decirnos y pretenden ocultar es el poco respaldo que tienen desde la primera vuelta. Solamente 2 de cada 10 electores apoyan una gestión de cualquiera de los candidatos; pero como esa cifra no es alentadora, solo nos muestran el conteo final.

Modificado por última vez en 06/12/2018

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