Lecciones de ayer que no se aprenden hasta hoy

Todos estamos contra la corrupción, hasta que esta lleva nombre y apellido, entonces la toleramos y justificamos.

¿Cómo logró mantenerse en el poder el actual gobernador regional? Comprando a un sector de la oposición para que lo apoyen o para que callen; oposición que debía cumplir un papel vigilante, fiscalizador, pero que terminó avalando muchas irregularidades de la actual gestión; oposición que asumió un cargo político abrazando una tienda o propuesta política pero que no dudó en abandonarla tan pronto como pudo.

Hoy, los cambios "políticos" tal como se muestran ad portas de una elección solo reflejan la continuidad de esas mismas prácticas; renovadas, actualizadas y trasladadas hasta periodos electorales.

Es la prueba de la fragilidad de los movimientos políticos regionales, la débil institucionalidad y la calidad de ciudadanía que tenemos. Hace pocas semanas se acusaban mutuamente de corruptos o mafiosos; cuestionaban el excesivo gasto de la campaña (que supera los 60 mil soles que pretenden hacernos creer) y hoy, los vemos sentados en la preventa electoral, abandonando -sin rencor alguno- a la decena de movimientos que los acogieron.

Esta situación que alegra a algunos para el corto plazo, perjudica a muchos en los procesos futuros pues es la recreación de prácticas clientelares que se instalaron con el régimen de Fujimori (¿alguno decía no ser fujimorista?). Entonces, ¿en qué se sustenta el apoyo camaleónico de algunos caudillos a las filas del Tractor o la Hoja? ¿existe una propuesta de gobierno? ¿podemos apelar a la "gobernabilidad"? Definitivamente no, ninguno de los candidatos tiene una propuesta política para la región, ninguno tiene una política pública y los resultados de sus experiencias políticas o técnicas no, cuanto menos, deficientes; los indicadores de resultados desnudan el estado crítico que hoy vivimos. ¿Podemos concluir que el reacomodo de los movimientos regionales implica el desplazamiento del caudal electoral? Tampoco, porque no existe militancia en ninguno de ellos. Concluyo que los reacomodos políticos se deben a intereses personales - clientelares y el reciclaje de funcionarios que tratan de mantener el statu quo en las instituciones públicas.

Sin embargo, estos bailoteos políticos tienen un impacto a nivel comunicacional, visual, pues provoca una reacción, sobre todo en un elector que se guía por las sensaciones y ahí el valor efímero.

Los ciudadanos exigimos cambios estructurales y urgentes; rechazamos tajantemente la corrupción o el nepotismo; sin embargo, cuando estos problemas públicos llevan nombre y apellido, cuando reconocen un rostro; entonces dudan, dejan de ser consecuentes con sus demandas, justifican y optan por el supuesto "mal menor", que "todos son iguales"; así lo demuestran las cifras de percepción sobre corrupción, el 51% de los peruanos admite ser tolerante a la corrupción (añadiría que tolera y justifica), esta cifra se incrementa en las regiones; entonces la frase: "todo pueblo tiene la autoridad que se merece" cobra valor.

No demandemos cambios si no estamos dispuestos a contribuir a esa demanda; no pretendamos una sociedad mejor si desde hoy apostamos exactamente en sentido contrario.

Share this article

About Author

Lincoln Onofre

Nosotros

Somos el primer medio de prensa digital de la región con una plataforma interactiva de noticias, medios y producción periodística dedicada a la cobertura, discusión y difusión del quehacer local, nacional y mundial.

 

Ultimas Publicaciones

Newsletter

Quas mattis tenetur illo suscipit, eleifend praesentium impedit!